* ESTE ES UN PROYECTO CERRADO. PERO PUEDES SUMARTE A ÉL DEJANDO UN TEXTO, UN MENSAJE O UN RECUERDO COMO COMENTARIO *

30 de octubre de 2010


no nos cabe tanta muerte


139. Paula Laverde. Ilustradora.
No nos cabe tanta muerte
138. Fernanda Álvarez. Editora. Barcelona / México.
¿Qué hiciste ese día, Alma Chavira?
Chavira, Alma mía, saliste con faldita
y la muñeca bajo el brazo
quisiste jugar en el parque de tu infancia
con tus calcetas blancas poco pulidas
pero con mirada adolescente
-tus zapatos altos-
¿Qué hiciste ese día, Alma de Chavira
que creíste que la vida era fácil
y la gente, buena?
Qué hiciste ese día Chavira del
Alma con tus gritos empolvados
y tu sangre repartida
                dos cruces           tres cruces          más cruces                                                                       
Qué hiciste ese día AlmaJuliaCristinaMaríaSusanaAlicia
para ser arrancada de la tierra
para ser castigada     
                                               ungolpe (mutila)dosgolpes(mutila)másgolpes
Qué hiciste, alma querida,
para haber tenido un cuerpo     
                                                               de mujer

137. Viviana Paletta. Madrid. Editora.
FRAGMENTO DE “CANTATA DEL VIUDO”
Enviuda el ojo que no ve,
el hueso partido.
Un cuerpo inerte y otro, a su lado.
Tiene la caja
sin ruido.
[…]
Los cuerpos perdieron su rutina
de amor, su trabajo en el día.
Mastican por nosotros
la estopa y el tabaco mojado.

Un cuerpo anidaba otro cuerpo,
y ahora sólo se lame a sí mismo,
atiende a zumbidos de hélice, la sombra
estrecha del tedio.

136. Erika Aguilar. Bióloga mexicana.
Ahora veo
Lo que no quise ver
y permití
Hace más de diez años
Lo escuché
Lo escuché
Eran sollozos de madres,
Eran cuentos que no se creían,
muertas como no se podía
Ahora veo
Lo que no quise ver
Ahora ya no solo son hijas
Ahora
Lo que no quise ver
Está enfrente de mí
Ahora son niños, adolecentes,
hombres
y mujeres de frente
Ahora ya no puedo salir
Ahora yo no puedo vivir
Porque no quise ver
Y permití.

135. Mónica Gutiérrez
Aterrada. 
Mi cuerpo aterrado, / ya no sé donde termino yo / y donde comienza el desierto. 
El polvo me llena de temor los labios / no siento mis manos / pero tengo tatuadas las suyas. 
Estoy sola, escuchando el vacío, / como este pensamiento floto, / diluida en el aire que huele a olvido. 
Me rodea el dolor, la nada / mi rostro pintado de sombras / mis senos manchados de frió. 
Mis piernas morenas de sol, / mis ojos llenos de noche, / de angustia, de olvido. 
Aún sigo aquí, / aterrada, / desierta de piel y de vida… / perdida en la nada. 
Atoctli.

134. Andrea Fuentes.
MUJERES DE JUÁREZ. Verde verdura silencio. O desierto, inundado de rabia. O luz, donde refleja la pupila y se escucha la voz: su ausencia no es muerte de a día, su muerte no es muerte: es asesinato. El camino de flores viene de largo, sigue de largo, tocará a tu puerta, cerrada, hasta el fin de los tiempos: sus cuerpos de mujer, de madre de hombre, de hija de hombre, son nuestros cuerpos de mujer y de hombre. Su ultraje es nuestro ultraje, su impunidad es nuestra impunidad, su muerte es nuestra vida, corrupta, ciega, inmóvil. O abierta.

133. Mary Solano López.
Compañeras, hermanas de siempre./ Nos hermana el dolor, la impotencia, la rabia, por todas nuestras hermanas caidas por la dominación machista y cobarde. / Pero  tambien el compromiso de mantenernos juntas en esta lucha de defensa de nuestros derechos, y a exigir que se cumplan, sabemos que no es tarea fácil y que las conquistas logradas, como las legislaciones en distintos estados de nuestro país, en favor de las mujeres, ha dejado a compañeras guerreras inertes, pero no en el olvido. Viven en nuestro corazón, en nuestro andar y en nuestro compromiso. Desde este rincón, mantenemos el compromiso de seguir avanzando en lograr una vida basada en el respeto, la igualdad y la libertad. / Hoy al leer la muerte de  Teresa en la comunidad Triqui, mi espalda sintio el dolor de las balas y mi cuerpo responde de la única manera que nos es permitido en este sistema patriarcal, con lagrimas, con impotencia con coraje y quedan grabadas en mi cerebro, las palabras de su  mamá,  si sólo era mujer. / Como comprenderan no soy una gran escritora ni mucho menos, ni estilo tengo, pero soy una mujer que quiso contribuir con ustedes y también de esta manera sacar un poco este dolor de saber que en cualquier lugar del mundo se está cometiendo un feminicidio.

132. Kristal Esttibalys
Guadalupe Ivonne era mi vecina, hermana mayor de uno de mis mejores amigos. Alta, morena, delgada de cabello negro, era la versión femenina de su hermano. Su habitación siempre me llamo la atención, pero estaba prohibido tocar o entrar, de hecho. Cuando vi a su madre por televisón internacional llorando desde el cuarto de Ivonne abrazada de su almohada, dude que a ella le hubiera gustado. Era una adolescente un tanto rebelde y apreciaba demasiado su privacidad. 

131. Cintia Bolio.

130. Elena Flores.
Hace poco leí que en el 2012 el cambio será que a la mujer le toca conducir a la humanidad hacia la luz. Las mujeres somos amor incondicional, maternidad, pasión, entrega, sexo, maternidad y un sin fin de lo que cada una quiera pensar que es. El libro decía que la parte femenina necesitaba equilibrarse... Yo me pregunto muchas veces al día si eso es posible. Quiero creer que es posible y que podremos tener un equilibrio, no una igualdad, pues no somos iguales. Sufro por la humanidad, pero más sufro por las mujeres. Sufro por que en ese amor incondicional dejamos todo y esta la que se deja golpear como la que es violada y se siente culpable. Sufro por aquellas que han muerto por el hecho de ser mujeres, como si en ello cargaras la culpa de pertenecer a un genero.

129. Gemma Lienas. Escritora, Catalunya.
LETANÍA. (Homenaje a Vinicius de Moraes). Por las incontables muertas, torturadas y desaparecidas de Ciudad Juárez, / Nos levantamos y decimos  basta. /  Por las mujeres maltratadas, heridas y asesinadas cada día en el mundo, / Nos levantamos y decimos basta. / Por los 120 millones de niñas y mujeres que han sufrido la mutilación genital, / Nos levantamos y decimos  basta. / Por las innumerables violaciones que se están cometiendo y se cometerán este año, / Nos levantamos y decimos basta. / Por los dos millones y medio de mujeres y niñas prostituidas, víctimas del negocio de la esclavitud moderna, / Nos levantamos y decimos  basta. / Por la violencia invisible que ataca cuerpos, almas y mentes femeninas, / Nos levantamos y decimos basta. / Por las mentes atrapadas, perseguidas y heridas por violencia psicológica, /  Nos levantamos y decimos basta. / Por los trastornos alimentarios y otras enfermedades de género femenino, / Nos levantamos y decimos basta. / Por la desigualdad laboral, el techo de vidrio que no se rompe y las dobles jornadas que nunca se acaban, / Nos levantamos y decimos basta. / Por las actitudes discriminatorias con que educamos a nuestras criaturas Nos levantamos y decimos basta. / Porque estamos hartas (y hartos) de este sistema patriarcal, que sojuzga a las mujeres, / Nos levantamos y decimos basta, basta, BASTA.

128. Balbina Sordo Vilchis
En 1992 comenzaron a aparecer cadáveres de jovencitas con señales de tortura y violación, regados en la periferia, junto al desierto, en el desierto, incluso en el centro de la ciudad... Y la actitud de las "autoridades" era minimizarlo, echarles la culpa a ellas por "prostitutas", por salir de noche, por... y que la misma población apoyaba, cuando la mayoría eran jóvenes trabajadoras de las maquiladoras, lejos de su lugar de origen, solas o también hijas de familias pobres o de clase media de la misma ciudad.

127. Samia Cruz Rivera/ Cuernavaca, Morelos. México
“EL NO OLVIDO”.
Tienen las bocas cerradas, mas nos llaman en medio de este profundo silencio…
Tienen los ojos cerrados, pero sus pupilas aún dilatadas por el miedo, gritan “justicia”…
Tienen los pies helados, descalzos por la vergüenza callada que nos vuelve sordos, mudos…
Tienen las manos rotas, destazadas por no poder abrazar lo que les fue arrebatado un día o noche…
Tienen el no olvido sellado en sus frentes, brazos, ojos, bocas.
Son ellas, todas, ignoradas, pisoteadas una y otra vez ante la mirada indiferente, lejana…
Son todas y cada una de ellas, las invisibles incómodas que siempre estarán presentes en algún lugar de nuestra memoria rasgada, las que nos harán alzar nuestras voces calladas.


127. Tanya Huntington. Escritora y periodista. México
Hace años, me encargaron traducir un guión sobre las Muertas de Juárez. Ya llevaban mayúscula, lo cual indica que se habían convertido en una institución. Lo cual implica permanencia. Aprendí que es más adecuado llamarlas las Asesinadas, porque después de todo, estas mujeres no aparecieron muertas en el desierto así nomás. El género aquí es realismo sucio, no ciencia ficción. En lugar de ubi sunt, sus cruces rosas rezan:  La “inseguridad” comienza aquí.

Han sido ellas los canarios en la mina de la violencia.


126. Chus Martín. Madrid.
Cuando la violencia se masca
Afila los dientes de todos
Se lanza
Como un puñado de arena en la boca
Y en la tráquea.
Cortante y asfixiante.
La carne palpitante y desencajada
Se reduce a un amasijo caliente.

Cuando te traga la tierra
Cuando el precio es nada
Cuando te traga tu nada
Sangre y barro
En esta tierra amasada de asco y violencia
Nunca habrá justicia.


125. Alejandra Moncisbays
SIN PALABRAS. Me tardé en escribir sobre las muertes de las Mujeres de Juárez, porque simplemente no encuentro las palabras para expresar la rabia, el dolor y la tristeza que estas muertes causan, siento que estas agresiones representan la expresión más extrema de la misoginia, del abuso del poder, de la corrupción, de la impunidad y de la deshumanización. Pero ¿sabían que ha habido más muertes en el estado de México de mujeres que en Juárez? Sí ahí donde gobierna Peña Nieto, poco o nada se habla de éste hecho al que también debemos hacer referencia. Mi cariño y solidaridad con las madres, hijas, hermanas de estas mujeres ultimadas, un reconocimiento a su fuerza y valor inigualables.  Sigan en su lucha.

124. Magda Rumayor. Poeta.

123. Haydée Lugo. Bióloga. México.

HILOS. Los engranes se atascaron. El hilo de lana blanca se retorció sobre si mismo y la madeja se descompuso en una esfera imperfecta. La Maquila se enfermó. 353 mujeres palidecieron al unísono cuando los engranes no giraron más. La Maquila enloqueció. Tornillos y rondanas saltaron fuera de la máquina. La madeja de lana cayó al piso destrozada. Deforme. Enredada. Teñida de grasa. Rota. 54. 125. 167. 289. 303 pedazos de Hilo. 353 gritos se ahogaron en el fondo de una mascarada. La Maquila enmudeció. El tiempo se desvió. Los Hilos reclaman la madeja… ¿y? … un murmullo de agujas corre de puntillas por el suelo. 353 agujas buscan las puntas de la lana blanca. Juntas, imantadas: cosen, cosen, cosen. Cosen el tornillo y la rondana, cosen la vuelta del engrane, cosen la grasa y la voz de 353 Hilos.


122. Silvana Ávila. Ilustradora. México DF


121. Indira Kempis, investigadora, activista y periodista
Ya no quiero ni pensar ni llorarte. Ya no quiero acordarme de la clandestinidad, ni el sabor a fierro viejo de las bardas humeantes ni de las despedidas amargas por no saber dónde estás. Ya no quiero escucharme gritar frente al espejo la impotencia que generan los pasos de la muerte impune. Ni tampoco esconderme detrás del hastío que provoca el miedo eterno. Ya no quiero saberme una muerta. Me cansé de sumar. 

120. Lourdes Liceaga
Mujeres... Como mujer o como hombre esto debe dolernos, indignarnos, a mi me produce sentimientos diferentes - que no contradictorios - me entristece, me enoja (para ser mes exactos: me encabrona), me indigna, etc., me duele el dolor que deben haber sentido estas mujeres al darse cuenta que su vida terminaba sin motivo, me duele el dolor de sus familias al perderlas y en muchas ocasiones sin siquiera encontrar sus cuerpos, me duele la indiferencia de tantas personas ante el caso

119. Verónica Maldonado
Tomo mi cruz rosa... busco mi sitio en el desierto... / tantos años ya que mi recuerdo se está volviendo arena, / tanto tiempo que la sal del sol / pone blancas las lágrimas de mi madre.
Mi novio ya tiene un nuevo amor... / mi padre prefiere comer el pan de su dolor a solas... / mis hermanos creen que siempre fui una foto...
Sólo mi madre, sólo ella, inquebrantable... / camina y grita por las calles de mi ciudad en llamas... / Sólo ella toma su cruz...y no me deja morir
Ella se vuelve yo...  / buscando una justicia que no llega / buscándome hasta debajo de las piedras / respirándome... latiéndome...  / así lo decidió 
Desde la aciaga noche / en que el camino de vuelta a casa / se me volvió neblina...
Y ella es yo... y yo soy ella... / y somos las que ríen, las que no volverán / las que ven la luz y las que sus ojos son de tierra... / todas, caminando bajo el sol y en la oscuridad... / todas una... una todas.

118. Martha Alicia Lottini, madre de 3 hijas, abuela de 4 nietas. Mujer.
Mujeres: mujeres pobres, mujeres desamparadas, mujeres muertas, mujeres olvidadas, mujeres enterradas en la impunidad y la indiferencia. Mujeres, sí, con nombre y apellido, mujeres madres, hijas, esposas, hermanas, novias, amantes: mujeres que salieron de casa y no volvieron jamás para ver de nuevo el amanecer desde sus ventanas. Mujeres, sí, niñas inocentes arrancadas del vientre de la vida por enfermos cuyos nombres nunca hemos sabido, aunque el gobierno se empeñe en decir que quizá se trata de un gringo loco al que todavía… investigan… Mujeres como tú y como yo, amantes de la vida, mujeres que saben del encanto de la luna y el fulgor de las jacarandas en primavera; mujeres, sí, cientos de mujeres violadas y asesinadas: mujeres  muertas: “las muertas de Juárez” para mayor referencia. Mujeres, sí, mujeres muertas en una ciudad muerta donde la muerte es la vida y el miedo se respira en el aire. ¿Cuándo se les hará justicia, cuándo veremos caer a los culpables y les devolveremos un poco de luz a sus familias? O ¿es que nada más las parientas de los pudientes merecen justicia? No confío en el gobierno, pero sí en la justicia divina. Y tarde o temprano han de caer los asesinos, y tarde o temprano quedarán ahogados en la oscuridad de su propia miseria espiritual.

117. Sara Chávez Ruiz
Hoy es 2 de noviembre, estoy angustiada porque no llegaré a tiempo. Mi mamá y hermanas prepararon todo, flores, veladoras, mi foto de cuando cumplí quince años. Se hace tarde… !qué desesperación! Ojalá alguien pasara cerca de donde estoy, el calor es insoportable, aún para un cuerpo muerto. Espero que me encuentren y limpien mis piernas y mis brazos, y los pongan junto a mi cuerpo, no quiero que mamá me vea con sangre. Sólo quiero que me lleven con ella para que deje de buscarme todos los días, sus gritos de dolor me duelen aún más que mi propio cuerpo. ¿Hay alguien que pueda ayudarme?

116. María Jesús Muñoz
A ALGUNO DE VOSOTROS. Nosotras, las que aguantamos al hombre, las que nos deformamos, las que sufrimos, las que os parimos, nosotras, las que cargamos con vosotros, os alimentamos, os educamos, os esperamos despiertas hasta el amanecer, las que siempre estamos, a las que luego nos dais de palos, nos apuñaláis, nos quemáis con la basura,  nos hacéis desaparecer, nosotras, vuestras madres!!! Cómo  os atrevéis a ponernos las manos  encima, pedazos de carne, niños chicos????  La mujer es vuestra abuela, vuestra hermana, vuestra madre, vuestra hija, vuestra nieta. La que engendra, educa, cría, vuelve a reproducirse y muere.  ¿Como os atrevéis a decir algo????

115. María Hori Bordes. Estado de México. Antropóloga.
Cada mujer muerta en Juárez es como un árbol cortado de tajo en nuestro bosque.
No permitamos que ningún árbol caiga en Juárez. Y tu.... ¿ Serías incapaz de notar la 
ausencia de una flor en tu jardín ? Qué la vida de las mujeres en Juárez no sea truncada
por la violencia y que ninguna de nosotras permanezcamos sordas e indiferentes ante la 
caída de una de nosotras.

114. Klaus Puig
MUJERES DE JUAREZ. Me da vergüenza saber que no se ha podido hacer nada por detener la serie de atrocidades de las que han sido victimas.  Me da rabia saber que sus asesinos caminan impunes como por su calle y nadie los detiene.  Me da infinita tristeza saber que sus familias sufren por su ausencia y que nada podrá consolarlas.  Me da impotencia saber que no pude hacer nada para protegerlas...pero si puedo hacer algo para recordarlas. Para decirles que están en la mente de miles de personas...que viven en el corazón de sus familias...y que hay un Dios Allah arriba que algún día traerá justicia.  Se que es difícil para ustedes pensar en esto después del daño que les hicieron. Pero no todo el mundo es malo. Hay quienes honramos su memoria y reconocemos su dolor.  Quienes les mandamos flores, estrellas, oraciones y besos, quienes como ustedes sabemos lo que significa derramar una lagrima. Porqué también somos mujeres.  ¡!Que Dios las bendiga!! Mujeres de Juárez

113. Chío Padilla
Metas, sueños, enamorada, trabajadora, entusiasta, mujer, madre, hermana, novia, tía, prima, todas somos una misma.
Violencia, impunidad, asesinato no mas, ¡basta ya!, por todas la voces silenciadas hablemos fuerte, hablemos todas al mismo tiempo, para que nos escuchen para que todas permanezcamos visibles.

112. Guadalupe Rebolledo Guillaumin. Instituto Municipal de las Mujeres de Xalapa.
A todas las hermanas caídas en la guerra de dominación patriarcal:  
Hemos imaginado su dolor, su impotencia. El miedo y la rabia de sus últimos días.
Y porque no queremos que el sufrimiento que les provocaron quede para siempre impune, les ofrendamos nuestras voces, nuestras palabras, los argumentos compartidos, que son las armas que unimos y cultivamos en la defensa de nuestro derecho -recientemente conquistado- a una vida libre de violencia y por los derechos a la libertad y la igualdad, por los que corrió tanta sangre hermana hace cien años para vencer a todas las esclavitudes
Les ofrendamos también nuestras voces cuando trabajamos en la construcción de un mundo que redescubra y  reivindique lo femenino de los seres humanos: la empatía, el interés por las y los otros, el amor como práctica de la libertad
Desde Veracruz las abrazo, hermanas queridas.

111. Elisa Aranda. Xalapa, Veracruz.
Según la cultura nahuatl el 28 de octubre se daba ofrenda  a los ahogados, el 29 a los matados, el 30 a los del limbo, el 31 a los chicos, y el 1° de noviembre a los grandes.
Cuando morían los guerreros, se iban con el dios Huitzilopochtli, cuando morían las mujeres en el parto, se iban con Cihuateotl, la diosa del maíz, los ahogados se iban con Quetzalcoatl, cuando morían los niños se iban a un lugar llamado Chichihuatlán, donde había un gran árbol que en vez de frutos tenía chichis de las que los bebés se alimentaban.
Y las mujeres asesinadas en Juárez ¿a dónde se van? las imagino con Huitzilopochtli por su lado guerrero, con Cihuateotl por su lado femenino, con Quetzalcoatl por sus gritos ahogados y con Chichihuatlán para que las arrulle en su regazo el árbol maternal.

110. Toyé Bravo
Mi trinchera es mi salón de clases. Desde hace más de 8 años, el tema FEMINICIDIOS EN JUÁREZ, o MUERTAS DE JUÁREZ, como la mayoría de los mexicanos lo conocemos, es parte de mis clases con mis alumnas de Secundaria. El asesinato salvaje de estas mujeres no debe de olvidado, las generaciones de adolescentes que están a mi cargo se enteran de la noticia. Muchas de ellas no saben absolutamente nada. Como mujer y docente no puedo dejar pasar la oportunidad tan valiosa que tengo en mis manos, informar y educar a mis alumnas sobre la realidad de México. La impunidad que corroe diario a nuestro país, lo desgasta, lo mata, lo desangra. No nos conformemos con leer y obtener información, debemos transmitirla, y ser agentes de cambio. El activismo es nuestro camino, no cejemos en los esfuerzos diarios que si dan fruto, lo palpo a diario en mis clases, donde todo tipo de información es analizada. Levantemos la voz, el corazón y nuestra alma cómplice con nuestras hermanas asesinadas.

109. Mónica  B. Brozon
Esa tarde Rosario iría a la fiesta de Julián y los únicos zapatos que tenía no hacían juego con la falda que le había regalado su prima. Ella crecía rápido y le pasaba la ropa, pero al parecer los pies no le crecían igual que el resto del cuerpo. "¿Cuánto costará –de dinero y de trabajo– pintar unos zapatos?", se preguntaba en el camino hacia la escuela. “Salgo a las dos, si camino aprisa llego antesito de las tres, como algo y… y tampoco traigo dinero para comprar la pintura aunque sea barata”. Suspiró. El sonido de una pick up que levantaba polvo del camino le apartó el pensamiento del dilema de los zapatos. La camioneta bajó la velocidad y se detuvo a su lado. El dilema dejó de serlo. Esa tarde Rosario no llegaría a la fiesta de Julián.

108. Esther Espínola,México DF
Son tantas las mujeres que han muerto en Juárez que la gente lo siente como algo cotidiano. Han dejado de contarlas, ha dejado de asombrarles, han dejado de extrañarlas, ha dejado de dolerles. La mujer desaparecida será una plegaria más en los ruegos, unas cuantas lágrimas derramadas, una vela más en la iglesia, un expediente más en el escritorio de alguien. Hasta que la encuentren y entonces será un cuerpo mas pudriéndose en el desierto, un caso sin cerrar y una nota más en el periódico. Pasa todos los días. No sorprende a nadie. Sólo a nosotras. Porque no es posible que sólo por ser mujer tengas que vivir con miedo. Sólo por ser mujer se tense cada músculo de tu cuerpo cuando caminas aún a oscuras al trabajo y un coche se acerca demasiado o ves a un hombre caminar en contra flujo. Sólo por ser mujer y vivir en Juárez tengas los días contados y los pasos perdidos.

107. Jacqueline Velázquez González, ilustradora


106. Àngels Masclans. Productora de cine. Barcelona
Llegó tarde... claro que la culpa la tuvieron aquel encuentro inesperado, el vestido del aparador y la duda de si verdaderamente era a ella a quien esperaba. 
La mirada que había estado imaginando durante horas le cayó encima como una losa de desencanto y soledad. Una soledad que ya no iban a poder desmenuzar…  era tarde. 
De nuevo el silencio se las tragó a las dos.

105. Citlali Vasconcelos. México-Francia.
Acuérdate de todas las veces en que tu padre, tus hermanos, tus primos, tu esposo, los vecinos, cualquier desconocido te gritaron: ¡Puta, te voy a matar! Frase asesina, amenaza de feminicidio. Tu delito: ser mujer. Tu destino: ser víctima. ¡No! ¡Basta! Defendamos a todas las mujeres muertas o vivas, reunamos nuestras voces para denunciar la violencia, gritemos juntas : ¡Di no al silencio que te llevará a la tumba!

104. Elsa R Brondo. Ilustradora.


103. J. Ma de la Soledad Melesio Nolasco. Visitadora Adjunta
Los asesinatos de mujeres se dan en todos los estados, yo conocí de cerca el caso de una muchacha muy joven, originaria de Jungapeo, Michoacán, quien fue asesinada este año en Zitácuaro, violada y acuchillada en presencia de su hijo de tres años. Por supuesto, como proviene de una familia de pocos recursos, su muerte no ha sido investigada y el pequeño hijo no ha recibido ninguna atención psicológica, refiere su abuela que aún se despierta gritando que un señor mató a su mamá. ¿Dónde está la justicia?

102. Beatriz Chamussy. Ilustradora mexicana.
NI UNA MÁS


101. Pina Virgen
Padre nuestro que estás en el cielo,
no olvides a tus hijas aquí en la tierra.

Danos hoy nuestro pan de cada día,
y que no nos arrebaten con la violencia el gusto de saborearlo.

Perdona nuestras ofensas y ayúdanos a perdonar pero también
a ponerles un ALTO a todos aquellos que con sus actos de abuso y crueldad han lastimado a nuestras mujeres y niños.

No nos dejes caer en la tentación de responder con la misma violencia. Y por favor, libra a todo ser vulnerable de la prepotencia del mal. AMEN.


100. Raquel Mosqueda. Escritora y académica. México.
Ciudad Juárez es una llama. El sol consume todo, hasta la vida. Sentada en la parte de atrás de un taxi una mujer de ojos tristes (es fácil ser una mujer y estar triste en Juárez) pregunta, sólo porque sí.
-¿Cómo ve usted lo de las muertas?
El hombre  rudo, olor a cigarro y sudor, no voltea pero contesta:
-No, pues si nomás a las que se portan mal… A las que portan bien no les pasa nada.
La mujer  se acurruca en su asiento y calla.

99. Elisabeth Goula. Gestora cultural. Barcelona
Ni siquiera sé lo que es vivir con miedo. Lo imagino como un veneno que va entrando, muy lento, hasta que se expande por todo el cuerpo y penetra en lo más hondo. Te sacude y te inmoviliza ¿Cómo sacarlo cuando ya está dentro? Quizás esto sirva, un poco. Oír otras voces. Saber que no estás sola.
Somos muchas, muchos, escuchando vuestros ojos

98. olga patricia romero gamero
Las  Muertas de Juárez es  un hecho vergonzoso que no puede borrarse a fuerza de que pase el tiempo.
Sabemos que el velo que rodea los crímenes ha sido impunidad, corrupción, sobornos, compra de autoridades, insensibilidad y ceguera de la “justicia”.
Propongo que sea declarado el día de la mujer, DIA DE LUTO NACIONAL, hasta que se esclarezcan los horrendos hechos que han cubierto de vergüenza a la sociedad mexicana.
Debemos  seguir exigiendo que haya autoridades COMPROMETIDAS VERDADERAMENTE  al servicio de la comunidad, para que en aquella localidad (y cualquiera otra del país), no vuelva a haber una muerta más.
¡NI UNA MUERTA MÁS!                  ¡LAS MUERTAS DE JUÁREZ, NUNCA MÁS! 

97. Rossana Reguillo. Profesora e investigadora. Guadalajara.
La escritura de la violencia ha sofisticado su caligrafía en los cuerpos femeninos. Hemos perdido la cuenta y lo peor, hemos perdido la capacidad de indignación frente a los cuerpos rotos de las mujeres en Ciudad Juárez, una geografía del horror que traza con brutal precisión el mapa de nuestros miedos. Un cementerio a campo abierto plagado de siluetas silentes, tumbas vacías y ofrendas no hechas. Nombrarlas una a una, hasta que no quede un nombre sin ser dicho, es hacer de sus cuerpos silenciados un grito que clama por justicia. Ni una más.  

96. Luna Araceli.
A ti, a quien ya no estás, a ti a quien alguien, algún día, en algún lugar … le ultrajaron la vida, para volverle muerte, he de decirte que en forma diferente, también me han matado a mí, porque al igual que a ti, me tocó ser fémina. Y es en verdad difícil, el seguir aquí sabiendo que ya no estamos todas, temiéndole a los instantes, a las callejuelas, a llegar al amanecer. Lo único que tenemos es nuestra vida, no es humano que nos la violen, nos la arrebaten, nos la violenten o se la roben ante la claridad del sol y ante las miradas de todo el mundo. Las mujeres somos flores, todas por igual, en cualquier región, a cualquier edad, en todos los tiempos, nuestra misión es vital. ¡Qué lamentable hecho, el traer asesinos al mundo!

95. Silvia Mellado, Neuquén, Argentina
ENTIERRO (poema de Poliéster)
Esta peregrinación/ lleva una pala/ y una bolsa negra./ Somos tres Antígonas/ desafiantes/ no nos falta coraje/ atravesamos/ el pedazo/ de baldío/ o campito para los vecinos/ que nos miran/ como lo discorde/ entre los yuyos,/ sin embargo estamos llegando/ después de la noche/ y de los caranchos./ Sin ojos/ y con las tripas afuera/ el cuerpo aún caliente/ se resiste a ser tapado./ La tierra recién revuelta/ se amolda a su forma/ como las chicas de Juárez/ hasta que el desierto las tapa.
Era el mejor perro/ dice una de nosotras/ mientras asentimos/ y pensamos/ en que el juego de la playa/ de enterrarnos en la arena/ ahora, se volverá sombrío.

94. Alicia González. Escritora y traductora. Cancún.

El 15 de septiembre iba a ser lanzada a NIVEL MUNDIAL la colección de MAC-Rodarte alusiva a los homicidios en Ciudad Juárez. Nombres como Ghost Town, Juarez, y Sleepwalker  formaban parte de una colección de cosméticos que provocó la indignación de varias feministas que dicen luchar por los derechos de la mujer. La imagen de la campaña publicitaria (una  joven “muerta” con mirada inquisitiva más que seductora) sembró en MILLONES de consumidoras de la marca curiosidad e indignación por los hechos de Juárez. MAC, obligada por estas luchadoras sociales que aceptaron dinero, enterró una colección que había encendido grandes reflectores a lo largo de toda la frontera.

93. Diana G. Martínez Ortega. Aguascalientes, Ags.
No lo entiendo...
¿En qué momento la mujer deja de ser un ser humano para convertirse en un objeto al cual hay que torturar, lastimar y eliminar?
¿Debo a caso vivir con miedo al hombre? ¿Simplemente tener temor por ser mujer?
Reconozco que no temo como las mujeres de Juárez, no vivo la interminable lucha por sobrevivir día a día, no puedo ni imaginar lo que se ha de sentir perder una a una todas aquellas amigas, hermanas, hijas, madres y saber que hoy puedo ser yo.
Pero si reconozco ese miedo paralizante cuando sabes que no tienes salida aunque lo intentes, decir NO no es suficiente, ese momento en que dejas de tener el control y tu cuerpo deja de ser parte de ti para convertirse en objeto de satisfacción de alguien más, de ese alguien que te domina, quien es más grande, más fuerte o simplemente le tenías confianza porque es tu amigo o tu familiar.
¿Es a caso nuestra culpa? ¿Estamos haciendo algo mal? ¿Pedimos a gritos ser violadas, torturadas y asesinadas? ¿Qué está pasando? ¿Qué pasa en la cabeza de aquellas personas que nos están matando? ¿Por qué me cuesta tanto trabajo entenderlo?
¿Y por qué nadie puede acabar con ellos?

92. Alejandra Gutiérrez Galindo. Profesora, mexicana. Estados Unidos 
¿Por qué la violencia? me pregunto.
¿Qué acaso no es el siglo XXI, el nuevo milenio?
¿Cuándo las mujeres—y los hombres también—serán
libres de salir a las calles, en la noche, en el día, SIN TEMOR?

¿Por qué la violencia en Ciudad Juárez?
¿No son ellas tus hermanas, tus hijas, tus compañeras?
¿Por qué la violencia?

No la entiendo

91. Kathia Recio Hernández. Artista Plástica
ELLA, ... YO


90. Susana Bianconi. Arquitecta, urbanista, paisajista.
No hay más que volar a ojo de pájaro por los suburbios de Ciudad Juárez en hombros del Google, para ver la sordidez del escenario de los levantones. Ni banquetas, ni luces, ni arboledas ni semáforos ni cámaras de seguridad. Nada que justifique el nombre de Ciudad. Juárez es un escenario de la falta de urbanismo, de urbanidad, de vida en sociedad… Sin Ciudad no hay Humanidad.

89. Rocío Vega Frutis. Bióloga. Jalapa, México.
Despertar y escuchar o leer las noticias sobre lo que sucede en México, es lo común en mí día a día, sin embargo, y con asombro me he dado cuenta de que ya no me sorprenden las noticias sobre asesinatos y balaceras; y esto es porqué creo que al igual que muchos mexicanos me he acostumbrado a escuchar y leer ese tipo de noticias, pero es quizá esta costumbre e indiferencia lo que contribuye a que los asesinatos sigan pasando. Es tiempo de cambiar esto y vivir sin miedo.

88. Evelyn Alarcón. Ilustradora. México.
Serie de 3 piezas nombradas "353 Martinianas"


87. Marina Rossell. Cantante y compositora. Cataluña.
Estuve cantando en Ciudad Juárez, me salio esta canción que grabé junto con Paco Ibáñez, habla sutilmente de todo lo que vi y sentí...
Ruta de Estrella Marina: http://www.fast-files.com/getfile.aspx?file=41759

86. Elizabeth Wejebe Iberri. Escultora. México.
Soy mujer, soy mexicana, soy escultora, soy tú y todas las mujeres. Por cada una caída, he caído yo, por cada indiferencia, he sido indiferente yo...
Desde aquí todo es lejano, mas no por eso no duele...duelen todas y cada una de las mentiras, duelen todas y cada una de las lágrimas, duelen todas y cada una de las indiferencias, me dueles tú que no se dónde estás... desde aquí quiero que sepas que estoy contigo, que te abrazo y te doy mi mano, mano de coraje, mano de valor.

85. Admunsen x

Las mujeres que tienen ese derecho de decidir su profesión, porque ya sabemos tomar nuestras ideas así como las consecuencias, no somos nada en absolutamente nada frágiles, las mujeres de Juárez, las olvidadas, las que por si mismas han gritado, las que no necesitan hipocresías, las que han vivido lo que las que viven en castillos jamás pasarían, las que tienen las manos sucias de tanto trabajar para comer y dar de comer, las que cantan a pesar de estar en barrotes y miran la luna como si miraran el paraíso que siempre soñaran en este mundo, las que no lloran si no les tiendes la mano, las que dicen "Aquí estoy y aquí siempre estaré".


84. Dafne Gómez.
Mujer…vida
Vida….esperanza
Esperanza…alegría
Alegría… ¡!!motivo para seguir vivo!!!
-Juárez….impunidad
impunidad….violencia
violencia….muerte
muerte………. No hay rumbo…

83. Andrea Padilla. Mercadóloga/Humanista. Ciudad Juárez, Chih. México.
Es necesario que una visión humanista prevalezca en las prácticas de nuestra vida diaria frente a cualquier corriente sexista. Ni la mujer ni el hombre poseen cualidades que los hagan superiores. Cada ser humano es increíble e incomparable, y son nuestras características, dones y talentos personales las que nos hacen serlo, no nuestro género.

82. Dafnne Wejebe Iberri
En realidad no sé a ciencia cierta que escribir... justo hoy hablaba con una amiga en la universidad sobre este tema tan lamentable en el cual sin duda alguna o por lo menos así lo pensamos nosotras nuestras "autoridades" como se hacen llamar POR QUE NO MERECEN ESE NOMBRE, tienen que estar involucradas, ya que es el colmo que hasta el día de hoy no se haya hecho algo TRASCENDENTE al respecto. Me da mucho orgullo ver que es la sociedad la que busca una solución para que esta situación llegue al final y estoy en toda la disposición de participar en lo que se requiera ya que no me gustaría estar en la situación de familiares ni amigos de las victimas mucho menos ser una de ellas... creo que siempre nos preguntaremos ¿porque tienen que suceder estas cosas? ¿Porque tiene que haber tanta maldad y gente enferma en el mundo?... Podríamos vivir todos tranquilos y en paz con el prójimo si no hubiera tanto resentimiento en los corazones ni amargura con la vida propia, si no existiera la envidia ni la avaricia todos estos sentimientos y falta de valores que hace que sucedan estas cosas por que desgraciadamente esta todo conectado y es gente fría y sin corazón la que es capaz de hacer estas cosas tan terribles y la que hace que el mundo en el que vivimos cada vez sea peor, mas sin embargo aún podemos ser mas los buenos, aún podemos hacer escuchar nuestra voz los que tenemos cosas buenas que ofrecer al prójimo y a nuestra sociedad y poder contagiar a los demás de nuestras ganas de hacerlo y llevarlo acabo.

81. Serena Ganeo.
Hice un sueño abuelita,
Soñé que volaba / Soñé que era bella, era libre, era fuerte / Volaba y volaba y ya no era más una niña, sino que me había convertido en una mujer / Seguí volando hasta que me encontré con otra mujer, / pero su cara era triste, su boca cerrada y su cuerpo como de extraño muñeco roto / Seguí su mirada y ahí las vi, abuelita, decenas, centenas, miles de mujeres de cara triste, boca / cerrada y cuerpo roto / Me miraron y pude sentir la voz de sus almas / Al despertarme volví a ser una niña
“Abuelita ¿quien eran todas esas mujeres?
¿Existen de verdad?”
“Si, mi hija, el mundo quiere olvidarlas pero ellas están ahí esperando justicia para que llegue un día en el que no mas mariposas se transformen en fantasmas de cara triste, boca cerrada y cuerpo roto.”

80. Macarena Carretero.
Mi esposo fue trasladado a trabajar a Cd. Juárez Chihuahua, nosotros casi toda nuestra vida hemos vivido en el paraíso Cancún... así que pueden imaginarse lo drástico del cambio, era 1993, después de 7 años de matrimonio en Cd. Juárez fuimos a encargar a nuestro segundo hijo, así que podrán imaginarse mi situación, casada con un Policía Federal al que casi nunca veía, con un hijo de 7 años en la primaria temiendo a cada instante que "me lo fueran a robar" y para acabarla de adornar embarazada... y entonces comenzaron los rumores, chicas que desaparecían y luego eran encontradas tiradas en un paraje desértico, mismo que se alcanzaba a vislumbrar desde la ventana de mi casa rentada a la salida de la carretera... recuerdo haber escuchado el radio constantemente y mi condición de embarazo de alto riesgo me obligo a escuchar todas las noticias ... pude enterarme del dramático caso de la muerte de Ruiz Maciel, la osamenta encontrada por "la paca", Lorena y John Bobitt, el asesinato de Selena... pero nada tan desconcertante como los cuerpos encontrados con los pechos arrancados a mordidas... esa imagen me ha atormentado durante muchos años... ¡ estaría viva cuando la mutilaron ! recuerdo que hubo un detenido, un hombre Egipcio, mecánico, que según era sospechoso de haber seguido a una jovencita después de haberla conocido en una fiesta, el hombre cayo preso y aseguraron que la cosa estaba controlada, que era el jefe de una banda "satánica" y que el caso se había resuelto.
Han pasado 15 años, los cuento perfecto con los cumpleaños de mi hijo Chihuahuense, los asesinatos se exponenciaron a la millonésima potencia, no se si el Egipcio siga en la cárcel... pero ¿cómo pudo ese hombre dirigir una banda que matara a tantas jovencitas desde su encierro? Otra injusticia más... en esta maraña de mentiras que nos cuentan las autoridades, lo cierto es que no se volvió a manejar como culto satánico, ni a mencionar las mutilaciones de carácter sexual en los cuerpos, regrese a vivir a Cancún y la gente se sorprende de lo que les cuento, pero yo lo escuche, estaba en esa Ciudad... lo más triste de todo es que hoy en día "mi Cancún" va por el mismo camino...

79. Bertha Gio. Artista Visual. Mérida, Yucatán. México.
¿Y LUEGO? La existencia falaz de un respeto o de una justicia social. Un gran vacío nacional. Mujeres jóvenes, inteligentes, maduras, obreras, estudiantes etc. que han sido brutalmente  asesinadas. ¿Qué se puede esperar? Más silencio, más injusticia, más humillación, más zapatos rojos, más intolerancia, más cabellos arrancados, más mujeres corriendo, más violaciones, más llantos, más machismo, más incongruencia, más suciedad, más encierro, más escalofríos, más niñas propensas a esa muerte perfecta, más paraíso sin sentido, más lava incontrolable, más ropas rasgadas y faldas ensangrentadas, más México ingrato, más democracia podrida, más gente callando, más cuerpos mutilados, más ausencia, más familias dolidas, más vacío, más feminicidio, más temor entre las mujeres y sobre todo muchísimo más temor, pero sobre todo: TERROR. Solamente eso.

78. Claudia Bandala.
Por qué me duele ver tu cara pálida
Por qué me duele ver tu cuerpo inerte
Por qué me duele ver tu joven vida tirada en un basureo
Por qué me duele ver en los ojos de la gente la indiferencia ante tu dolor
Por qué me duele la parte que de ti hay en mí
Por eso lloro y alzo mi voz por ti
Seré tu boca
Seré tu coraje
Seré una mujer que gritara tu muerte al mundo, para que Juárez no se olvide.

77. Virginia Sánchez (Visago). Mérida, Yucatán, México. Escritora.
Por debajo
Lo vi erguirse con mis horrores,
gozar los gritos,
acabar como llama espesa
entre alaridos de perro, y humo.
Aquí y allá somos caderas que se olvidan.

76. Catalina Suárez Dávila, Colima, México.
Hasta hoy los casos de feminicidios en Ciudad Juárez no se han esclarecido. Nadie se explica el odio ejercido hacia las mujeres trabajadoras, y que los gobiernos de México y Estados Unidos no sólo no están dispuestos sino coartan las líneas de investigación, niegan o recortan las cifras del número de muertas. Pareciera que el mensaje latente al mundo es: "Ciudad Juárez es el lugar de privilegio para asesinos seriales de mujeres, para delincuentes que filman mujeres cuando son asesinadas, ellas no nos importan porque son pobres". Este es un asunto de lesa humanidad, de interés mundial.

75. Susana Muñoz Bolaños. Periodista. Sevilla, España.SILENCIO NUNCA MÁS. Soy mujer, madre de dos hijas, compañera feliz de un hombre que me adora y periodista. Cada vez que muere un ser humano, una mujer, no puedo evitar pensar cuántas ilusiones se habrán ido con ella, cuántos planes de futuro, cuántas sonrisas, cuántos temores, cuántos esfuerzos en vano, ratos de alegría y también lágrimas. Ya no volverán, tampoco sus caricias, el olor de su cuerpo, el movimiento de su pelo. Todo se borra de un plumazo. Algunos consideran que la vida de otros no vale nada, que les pertenece, pero cada retazo de nuestro día a día nos pertenece. Es nuestro, somos sus únicas dueñas y administradoras. Sólo nosotras podemos escribir nuestra propia historia vital, con la fuerza que nos da el sentirnos imprescindibles para nuestro entorno y vivas. Ni una muerte más en Ciudad Juárez. Todas somos mujeres de Ciudad Juárez. Silencio nunca más.

74. Ma. de la Luz de Luna. Aguascalientes, México
.
Desde lejos... Mujeres de Juárez
Mis ojos, mi corazón, desde lejos...
Me quedo sin aliento, me hiere, ¡soy mujer!
A ustedes los que atacan...

¡Qué les hemos hecho!
que por sólo ser mujeres nos cazan
nos toman, nos ultrajan...

¡Quién les dijo que lo hicieran!
¡Ustedes vienen de una mujer!
Desde lejos... Mujeres de Juárez
estoy con ustedes...

73. Judit Ortiz. Barcelona, España.
ABECEDARIO Y AZAR
Escoge una letra, macho cabrío redomado.
Al azar.
¿No sabes qué hacer con ella?
Y si coges otra, ¿qué pasará?
Tu minúsculo cerebro
necesita del falo asesino
en la mano,
la que creció en el vientre
de
tu
MADRE.
¿Reconoces estas letras?
Encogiste tu cerebro y no sabes que todas estamos vivas. TODAS.

72. Cristina Reyes. España.MEMORICIDIO
Gotas de lluvia que caen
y parecen no dejar huella,
pero huele a humedad.
muertas más allá de la ley,
a espaldas de la piedad.

El viento trae un lamento
en un eco silencioso y mudo
que es imposible no escuchar
Todos los nombres nos recuerdan
que no debe haber ningún nombre más.

71. Nasnia Oceransky Woolrich
Sólo recuerdo la oscuridad / densa / la consciencia nublada / los pensamientos lejos / intentando escapar / llevarme a donde no estoy. / La oscuridad y un rostro / un rostro que hizo desparecer el mío / inconsciente/ ahora / fuga. / De repente una voz que / surge de ninguna parte y de todos lados/

NO
!NO!

nada / sólo un cuerpo / encogido en un rincón / vacío como un cascarón / ya no se escucha nada / ni súplicas, ni llanto / solo la oscuridad.

70. Luz Bermúdez. Historiadora. México-París.
SIN IDENTIFICAR
Del número 282 al número 353:

71 sonrisas, sueños, trabajos, familias;
71 pesadillas, lágrimas, incógnitas, impotencias.

71 vidas que violentamente ya no son,
71 memorias que fueron desojadas hasta de un nombre para llorar.

Pero a ese silencio denso, sordo y vergonzoso
se levanta como respuesta la mirada.
Incontables miradas que dicen más que mil palabras.

69. Sofía Menéndez.
Qué lejos vemos las cosas que aparecen en esa pantalla, qué lejos nos suenan las palabras que escuchamos en esa pequeña caja, qué lejos las frases que leemos en ese pergamino diario, y qué lejos nos quedan las vidas que no son la nuestra. Pero a veces, basta con entrar un día en un teatro, uno piensa que a divertirse, entretenerse, o incluso cultivarse, (sin antes haber tenido la oportunidad de leer el texto de Bolaño), y en vez de todo eso, recibir de golpe el mazazo de las imágenes no vistas en la pantalla, de los gritos no retransmitidos por esa caja, de las palabras escritas puestas en boca de alguien, y de las vidas ajenas con nombres y apellidos. Suficiente como para hacerte llorar, sufrir, odiar, masticar el dolor y sorprenderte al ver que tienes las manos empapadas de sudor y que cuando te levantas de la butaca, hasta te tiemblan las piernas. Qué pena que dejemos siempre algunas cosas tan lejos de nuestra conciencia.

68. Raquel Caleya. Gestora Cultural del Instituto Cervantes de París.Cuando las mujeres son munición de una guerra de hombres, el delito se convierte en un pecado contra la humanidad.
Quiero saber cuántos son los asesinos y quiero saber cuántas somos nosotras. Somos la mitad del mundo que cree no poder hacer nada más.

67. Yademira López Barragán. Zapopan, México.
MUJERES CAMINANDO.
Caminé sola en la madrugada. Con pasos acelerados, la vista hacia al frente y unos brazos tensos y desarticulados pretendí pasar desapercibida. Pero llegó el ruido de un motor y con él la voz de uno que invitaba, que insistía, que acosaba. Era de madrugada y sentí a Ciudad Juárez en Zapopan, era madrugada y sentí el pavor, por ser mujer y caminar. Yo llegué a casa y lloré por todas las que no vuelven, por todas a las que se les impide caminar, por ustedes mujeres de Ciudad Juárez, por nosotras que somos ustedes.

66. Aurora Margarita Mohedano Ruiz.
En México, somos más las mujeres que los hombres. ALCEMOS LA VOZ, GRITEMOS FUERTE, LLAMEMOS LA ATENCIÓN. Que todo el país nos escuche. Ni una muerta más en Cd. Juárez.

65. Lourdes Liceaga.
Mujeres... como mujer o como hombre esto debe dolernos, indignarnos, a mi me produce sentimientos diferentes - que no contradictorios - me entristece, me enoja (para ser mes exactos: me encabrona), me indigna, etc., me duele el dolor que deben haber sentido estas mujeres al darse cuenta que su vida terminaba sin motivo, me duele el dolor de sus familias al perderlas y en muchas ocasiones sin siquiera encontrar sus cuerpos, me duele la indiferencia de tantas personas ante el caso; me encabrona la impunidad, el hecho de saber - sin poder probar - que las autoridades están coludidas, que en la mayoría de las ocasiones ni siquiera hacen caso de los reclamos de los familiares, mucho menos de la sociedad. Me duele también el hecho de darme cuenta que el tiempo pasa y a muchos les llega el olvido. Yo sigo creyendo (en ocasiones a pesar de mi misma) que esto va a llegar a su fin. / No permitamos que el olvido llegue ¡alcemos la voz! nuestras palabras deben servir, sigamos al menos hablando de esto para que las conciencias de estos asesinos no puedan estar en paz.

64. Estela Guerra Garnica. Poeta.
Poema publicado en el libro "Días de luna y polvo"
Y Dios hizo…

En diáspora de luz somos instantes
y morimos tanto y a veces a destiempo
para regresar al polvo, a la mudez
interminable.

¿En qué alucinada noche
Dios nos ha parido y olvidado?

63. Teresa Roig.
"Imagínate vivir en un lugar donde, sólo por ser mujer, corres peligro de muerte.
Imagina que, cualquier día, en cualquier momento, pueden pegarte un tiro.
Imagina que secuestran a tu hermana, que desaparece para siempre.
Imagina que torturan a tu madre, hasta quitarle la vida.
Imagina que violan a tu hija, aunque sea una niña.
Imagina que nadie hace nada al respecto.
Imagina el dolor, la rabia, el miedo…
Y multiplícalo por cien.
¿Te lo imaginas?
Ahora ya sabes qué sienten más de 600.000 mujeres en Ciudad Juárez, México."

62. Blanca Vilchis Flores.
Más allá que un sueño o una ilusión la vida es un juego, en cancha o en tablero; es un gran escenario donde todos somos uno y varios personajes a la vez. La vida es un horizonte sin fin donde la muerte es tan sólo una parada más, una puerta hacia otro camino. La vida es una cadena de oportunidades, de encuentros y desencuentros, es un valle de lágrimas pero también un vergel de sonrisas; la vida es todo menos rígida, aburrida, estática, todo menos eterna… la vida es mía, tuya, nuestra para compartirla o para derrocharla, pero ¡NADIE TIENE DERECHO DE ARREBATÁRTELA!

61. Isabel Portero.
Detrás de las guerras y de Marte / en la trastienda de los grandes logros / que los hombres / celebran en cantares, / ocultas tantas veces, entre sordos.
Los aromas a canela y fuego, / la fuerza desde el vientre / y la inteligencia suprema nos mostraron /una forma de vida diferente
Otra concepción del mundo / otra cosa / donde la simple y lo complejo funden / sin tanto estruendo y tanta trompa
Qué pena que las mujeres / vayamos de adoradas a sumisas / sufriendo infiernos / que también creamos / engañadas por el cuento de los cuentos
Y así andamos / tantas voces muertas / y tanta vida dada / para vernos escribiendo aquí unas letras / Por esa fatalidad que nos abarca / con sus heladas manos / por los siglos de los siglos /Y ahora, más que nada
Se hace necesario un nuevo canto / sonar de una vez la melodía / de las viejas que un día nos legaron / el gusto por la vida / y las jóvenes fuertes que apuestan / por jugar para ganar esta partida.

60. Berenice Tzinzun Onofre.
Que quede el texto por las generaciones que vendrán que las mujeres puedan ocupar su espacio sin competir con los hombres, que los hombres puedan comportarse como HOMBRES en mayúsculas.
Hombre cuando eras semilla solo en el cuerpo de una mujer germinaste...
Cuando tenías hambre solo en los senos de una mejer te saciaste...
Por que agredir de esa manera a la única persona que puede dar vida… Tu vida sin ellas no sería nada “hombre”

59. Victoria Torres A. Psicóloga. Guadalajara, México.
Me resisto a “aprender la desesperanza” de mi pueblo, me resisto a decir: “así es México”, me resisto a acallar mis pensamientos y mi voz, me resisto a pensar que nada puede hacerse y a cruzar mis brazos, me resisto a resignarme… Aseguran que la cuenta de mujeres asesinadas está alrededor de 350, por supuesto son más, ¿cuántas inocentes más deben morir para que las mexicanas seamos escuchadas? ¿Cuántas más desaparecerán para que se defienda y respete nuestro derecho a la vida? Me duele pensar que las muertas de Juárez son una realidad que forma parte de la historia que ahora escribe México, llena de impunidad, de injusticia, de indiferencia… Ahora ensamblo mi voz a la de muchas otras mujeres en el mundo: ¡Basta ya!

58. Graciela Simonit. Argentina.
FRICCIÓN. No hay a esa hora causas. Un hombre, sus pasos, el camino oscuro. El viento acopla hojitas de paraíso; esconde un poco de luz.
La misma calle, una nena con un palito toca las rejas de una casa. Se escucha un redoblante débil. El hombre avanza audible al latido, acaricia las rejas, el palito: breve tintineo exterior, interior. La nena se arrodilla, se cierra como un puño. El hombre sonríe, se aleja.

57. Balbina Sordo Vilchis.
Para mí, el problema de Cd. Juárez ya se veía desde que en 1992 comenzaron a aparecer cadáveres de jovencitas con señales de tortura y violación, regados en la periferia, junto al desierto, en el desierto, incluso en el centro de la ciudad... Y la actitud de las "autoridades" era minimizarlo, echarles la culpa a ellas por "prostitutas", por salir de noche, por... y que la misma población apoyaba, cuando la mayoría eran jóvenes trabajadoras de las maquiladoras, lejos de su lugar de origen, solas o también hijas de familias pobres o de clase media de la misma ciudad. Investigando la historia de la ciudad, encontramos también, que desde casi fundada, fue el lugar ideal para refugiarse, tanto de criminales venidos del norte, así como de traficantes... y que es rodeada por un desierto que aísla y se puede convertir en un basurero o en fosas o en sabe qué otras cosas...
Ciudad de depredadores y donde se manifiesta la misoginia en alto grado; pero lo que me parece más aterrador es la indiferencia de la sociedad juarense, incluyendo mujeres, hacia estas víctimas inocentes.

56. Tessa Brisac. Traductora. México, DF
Por las mujeres asesinadas de Juárez: El desastre empezó a tomar forma con los asesinatos impunes de mujeres en Ciudad Juárez: impunidad, desprecio, denegación de justicia, violencia, terror.
Absurdo, sin sentido, incomprensible, el mismo desastre cubre ahora todo.
Y sigue creciendo, vertiginoso.
Para encontrarle sentido, no encuentro más camino que superar el miedo y pedir justicia, cada vez, a pesar de todo: para cada una, para todas, contra todos los atropellos impunes.

55. Marcela Román.
IMPRESIÓN. Caí al suelo, comencé a sacudirme, un instante después ¡algo penetró mi cuello y vientre! Perdí el sentido. Al despertar por la noche, observé mi cuerpo intacto, ¡qué satisfacción! Caminé en penumbra hasta que amaneció. A lo lejos por fin pude ver gente, después de tanta soledad. Unas vestían de negro, otras más de blanco. Una mujer sollozaba desesperadamente: la sostenía un guardia. Una mezcolanza de fuerza y rabia abasteció su liberación; pronto se dirigió hacia un fardo que estaba en el asfalto. Al acercarme me impresionó el cadáver de una joven que había sido ultrajada y degollada. Sus manos y pies estaban atados, su ropa húmeda: tenía un tono carmesí, su cabeza a un lado de su vientre. La mujer emitió un baladro desgarrador que desquebrajó al testigo sin peso; el Viento. Quise consolarla y al mirar su rostro, una tristeza vistió mi alma: era mi madre; que sufría por mí. ¡Qué fue lo que pasó, sólo me dirigía a la maquiladora! No comprendo. Ahora pasé a formar ¡una más, en la lista de… Las muertas de Juárez!
54. Mª Ángeles Cabré. Escritora. Barcelona, España.
CIUDAD JUÁREZ AL ATARDECER, 2050. No hay explicaciones. No hay excusas. No hay paz. No hay sonrisas. No hay justificación alguna. No hay memoria. No hay castigo. No hay culpables. No hay empatía. No hay abrazos. No hay respeto. No hay conciencia. No hay justicia. No hay ley. No hay democracia. No hay jurisprudencia. No hay criminales. No hay asesinos. No hay feminicidas. No hay condenados. No hay convictos. No hay intervención internacional. No hay mujeres. No hay mujeres. No hay mujeres, mujeres, mujeres... Y si no hay mujeres, no hay vida. No hay vida, no hay vida, no hay vida, vida, vida, vida...

53. Cristina Peri Rossi. Poeta.
CONDICIÓN DE MUJER
Deshechas, reventadas, violadas,/ maltratadas, heridas, reventadas, / cruxificadas, reventadas, desangradas / reventadas, perseguidas, torturadas
SALVAJES
CONSUMIDAS
Ya sin voz
sin fe / sin aliento
sin espera
Hablemos por sus voces / pronunciando lentamente
cada letra:
M-U-J-E-R-E-S-D-E-J-U-A-R-E-Z:
JESUCRISTAS.

52. Patricia del Carmen Oroño.
El misterio de la hembra
los olvidos de la carne
la poesía en todos los lugares
el ansia

el espíritu de los caídos
la nostalgia.

51. Charo Izquierdo. Socióloga. Sevilla, España. 
MENSAJE EN UNA BOTELLA. Mi hija se hace mujer. El cambio es lento. Un día se muestra como sin avisar, definitivo. Algo sucede entonces que me une más a todas las mujeres. Quisiera enviar este mensaje en una botella indestructible desde el Sur del Norte (Sevilla, España) hacia el Norte del Sur (Juárez, México). Decir que ya hace tiempo participo del duelo común: soy madre, hermana, amiga de las asesinadas y de las que padecen la pobreza. El Sur y el Norte viajan en mi botella como referencias políticas y económicas. La geografía no existe. Y las mujeres, antes que náufragas o ciudadanas fronterizas entre mundos que nos han sido impuestos, viajamos como energía capaz de transformarlos. No sabemos aún exactamente cómo, pero reconocernos e intuirlo puede servir de punto de partida. Nuestra fuerza oceánica es el camino.

50. Melina Valencia. Guadalajara, México.
Busco un momento para dejar de pensar, y sólo recordarte. Ojalá te aparecieras tan bella, tan fuerte, tan grande, tan tú. Y te apareces ahí, como un reflejo; pero no, disculpa, no quiero ofenderte. Sólo quería mencionarte que aquí no se te olvida, porque tu vida es la de nosotras, tu sufrimiento es el de nosotras, tu lucha es la de nosotras, tu muerte es la de nosotras. Sin embargo, y con esto espero redimir mis vagas promesas, nuestras palabras son tus acciones, nuestros pensamientos son tu memoria, nuestras vidas son tus venas, tus risas, tus ansías, tus lamentos, tus recuerdos, tus secretos, tus batallas, tus proezas, todas tuyas. Encuentro el momento para recordar, pensarte. Y te veo tan bella, tan grande, tan fuerte, tan mía.

49. Bettina Cetto. Traductora. Quintana Roo, México.
Lo que yo quiero es mandarles flores, hartas flores, no sólo amarillas, de todos colores. Ah pero nos han sugerido escribir aquí no una línea sino cinco y entonces, la tribulación, porque te obligan a reflexionar y pensar que también quieres mandar flores de todos colores a las madres y padres y hermanos de los pequeños de la guardería ABC, a las madres y parejas e hijos de los 72 migrantes que, para nuestra enorme vergüenza, fueron ultimados en nuestro país. Ponerles su altar a las víctimas de cáncer que, en nuestro México, suele detectarse tardíamente o, como sea, causa tanto dolor. Vaya, te preguntas, ¿es que nos estamos volviendo insensibles ante la violencia cotidiana o es que estamos de plano abrumadas/abrumados?
Quienes aquí han escrito amorosamente desde España, Perú, Argentina, Costa Rica nos recuerdan que no debemos callar.

48. Alicia Bustamante. Madrid, España.
Como ecos de otras voces / resuena en espiral de viento / por cada mujer que asesinan / agoniza el universo
¡Basta ya, no más silencio! / ...porque la otra soy yo... / y es verdad, así lo siento
Soy aquella que callaron / la que danza y se defiende / la que ignoran, la que anulan / quien con dignidad rebelde / construye muros, traza puentes / y ante la impunidad...se enciende.

47. Marinella Terzi. Editora, traductora y escritora. Madrid.
 
Son sólo mujeres, mujeres nada más… Quieren, aman, sueñan. Sonríen, lloran, temen. Callan, aunque sus ojos griten de rabia. Acompañan en el dolor, tienden la mano. Se enfadan, se emocionan, ríen de alegría. Como tú y como yo. Y, además, sufren muriendo, mueren sufriendo. Son mujeres, mujeres nada menos.

46. Karla Lottini. Escritora y periodista. México-Canadá.
En tu rostro, un espejo. En tu infancia, mi mejor amiga. En tu ausencia, mi madre. En tus ojos, mi hermana. En tu sonrisa interrumpida, mi hija. En tu nombre, el azar. En la noticia, el morbo. En la estadística, la mentira. En la corrupción, la impunidad. En el tiempo, la negligencia. En la apatía, la indolencia. En tus pasos, el miedo. En el gobierno, el fracaso. En tu historia, la tragedia. En tu voz, el sufrimiento. En la indiferencia, la muerte. En el silencio, mi propio entierro.

45. Karina V. Balderrábano.
ELEGÍA POR LAS MUERTAS DE CIUDAD JUÁREZ. Por los pezones arrancados a mordidas / por los hijos que sobreviven sin su madre / bandera de México / por las mujeres violentadas / por las madres que buscan a sus hijas / legado de nuestros héroes / por los cuerpos que mutilados perecen / por los hermanos que pierden una hermana / símbolo de la unidad de nuestros padres / y nuestros hermanos / por los gritos que se ahogan en la tierra / por las familias ultrajadas / te prometemos ser siempre fieles / por los labios que un puño revienta / por las manos que enmudecen / a los principios de libertad y de justicia / por la sangre que brota del sexo / por el duelo de no verlas más / que hacen de nuestra patria / por el terror de vivir / una nación independiente / por los sueños apuñalados / humana y generosa / por las mujeres que han de morir / a la que entregamos nuestra existencia / por el alma hecha jirones.

44. Liz Durand Goytia.
LETANÍA DE LOS MÁRTIRES.
Santa de Juárez mártir / ruega por nosotras / las que todavía quedamos.
Santa de Juárez / campana enmudecida / canela sin aroma / ruega por nosotras.
Estrella derribada / danos tu luz. / Ángel mutilado / perdónalos.
Santa de Juárez / aviva mi memoria / fortalece mi voz / condena los silencios.
Espina de la flor: / dale tu fuerza. / Saladura del mar: / no me dejes sin llanto.
Santa de Juárez / mártir / pervives en nosotras / las que todavía estamos

43. Silvana Calvín.

Juárez
Quebraste mis alas… que tanto volaban.
Quebraste mi copa llena de esperanza
Con puños y palos, cuchillos y fuego, quebraste mi cuerpo.
Quebraste mis sueños.
…………………………………………………………………………………………………………
No confíes hermana que venga a salvarte nadie de esta trampa.
Cuídate la espalda

42. Isabel Murieta López. Poeta y Presidenta de SIPEA
SONORA (fragmento)
MEJICANA.  Yo… la “x”, no la quiero. / En México, no la quiero. / Porque me trae la ingrata imagen / de los migrantes que murieron / en el desierto, en la frontera. / Buscando patria, buscando vida / para sus hijos y sus ancianos.
La “x”, de México…me da tristeza. / Porque me deja el sabor amargo / de los que mueren cada día, / consumiendo o vendiendo droga / entre venganzas de los malvados, / que con mi tierra, con mi gente, / con nuestra sangre se enriquecieron / sin importarles nuestro dolor. / La “x”, en México: me da vergüenza. / Por las mujeres que fallecieron / y en Ciudad Juárez aún no hay justicia. / Por lo contrario, ennegrecieron / los horizontes del porvenir.
Me da rabia mirar la “x”, / porque con ella envilecieron / los derechos de ciudadanos / que la plasmaron en un papel, / confiando que con su voto / para sus ángeles, / sus niños mártires, / Justicia, solo justicia iban a tener.

41. Judith Colell. Directora de Cine.
- Alguna vez te contaré cuando me la pegue con el coche por tu culpa cuando tenía 18 años…
- Si no te conocía… ¿Por qué por mi culpa?
- Porque estaba mirándote y no vi el coche de delante. Agustín se rió y María pensó que el resto de su vida, quería despertarse con esa sonrisa a su lado. Se levanto de la mesa y le dio dos besos a Agustín.
- Hasta mañana…
Mientras andaba por la calle pensó que lo más importante que le había pasado en su vida, había sido chocar contra ese coche de delante de él. No se dio apenas cuenta de que una furgoneta pequeña se paraba frente a ella.
- ¿Tienes un cigarrillo? Y de repente, alguien la empujó dentro de la furgoneta. Y en unos minutos, María dejaría de existir a manos de alguien de quien solo sabía que le había pedido un cigarrillo. Y Agustín y su sonrisa, dejarían de tener importancia.

40. Berta Hiriart.
No hay palabras que nombren la maldad que se complace en aniquilar a las mujeres jóvenes de Ciudad Juárez. Tampoco las hay que describan el dolor de las madres que pierden a sus hijas. Pero sí existen aquellas que denuncian en forma colectiva la complicidad del grupo en el poder que deja impune el femicidio. En estos días de muertos de 2010, se escucha un coro multitudinario al que mi débil voz se suma: ¡Exigimos justicia!

39. Abril García. 
EL PESO DE LA CONCIENCIA. El reloj sobre la mesita marca en leds rojos las 4:20 am, la habitación está oscura pero el rechinido de la cama de madera vieja me hace saber que no puedes conciliar el sueño. Te das por vencido y resignado enciendes un cigarro, expectativo fijas tu mirada en un rincón y piensas quien sabe qué, afuera, una gata en celo chilla como un niño, la interrupción te espanta, tu corazón se acelera, las pulsaciones hacen parpadear tu cuerpo, tu respiración se estremece, sudas frío, y rezas en voz baja… me da gracia, me paro a los pies de tu cama, tus ojos casi salidos de su cuenca buscan ver algo en la habitación, sabes que estoy aquí otra vez, como todas la noches… quieres gritar pero empiezas a sentir mi peso como yo sentí el tuyo apagando mi voz.

38. Margarita Alfaro.
El nivel de violencia contra las mujeres ha aumentado de manera alarmante, por lo que es necesario fomentar verdaderos foros de análisis al respecto con la participación sincera y desinteresada de los sectores sociales para formular propuestas serias que permitan reorientar aspectos educacionales, formativos y conductuales a corto plazo en nuestro País.

37. María Jiménez Mier y Terán. Profesora.
Había una vez un país donde las mujeres no conocían de violencia, persecución ni asesinato porque jueces, magistrados, abogados y políticos sabían de donde venían y a donde iban. Tenían la mirada limpia y gozaban dulces sueños. Sus madres, hermanas, esposas y amantes día a día rociaban sus sábanas con néctar de vida. Sabían que no podían traicionarlas.

36. Mónica Arias Monge, Dra en Pedagogía por la UAB. Costa Rica.
Dar palabras para representar imágenes, para aproximar sentidos, para crear lenguajes, para encontrar certezas, para aprovechar incertidumbres, para transformar relaciones y para fecundar lo nuevo; allí donde el dolor es mujer y es cotidiano, y la muerte tiene máscara de silencio, de miedo y de olvido.

35. Claudia Ortiz. México.
Hace muchos años en este país se inculcaba el respeto y el amor hacia las mujeres. La violencia contra ellas a pesar de todo siempre ha sido evidente, principalmente en el interior de sus hogares. Pero hoy día, los valores, el respeto y el amor hacia ellas pareciera que definitivamente se ha esfumado por completo en la zona norte de nuestro país ya no estamos seguras ni adentro ni afuera de los hogares. ¿Que pasó?

34. Leonor Sedó. Directora de la revista digita 39 y más.
Muchos nos preguntamos quienes pueden estar involucrados en esta masacre, ya que casi nunca se encuentra a los culpables. ¿Hay en el gobierno de México alguna mujer que pueda hacer algo para parar este genocidio, ya que los hombres hasta ahora no han logrado nada?
Nadie escapa a ser sospechoso. Las mujeres no se pueden fiar de nadie. Tienen que ir acompañadas, las que pueden, vestir para no llamar la atención, estar eternamente vigilantes y, aún así, son asesinadas.
Desde Ciudad Juárez se oyen gritos de auxilio y terror. ¿Somos sordos?

33. Esmeralda Berbel (escritora) / Greta Fernández (mi hija adolescente, estudiante)
Este es el muro no físico que nos separa.

Abro mi mano y te separo.
Te vuelco en la distancia y aún así te digo: inclínate.
Busca en el corazón de tu infancia la voz más pura de tu madre.
Quédate solo.
Y recuerda que es a ella, una y otra vez, a quien matas.
Y que cada vez que con tu mano das muerte a una mujer, recuerda, es el corazón de tu madre el que se para.

32. Margarita Muñoz (chihuahua)
PASO DEL NORTE.
el espanto / se alojó en mi alma / ya hace rato
cuando niñas / de piel morena y pelo largo / fueron encontradas
muertas
en lomas de poleo
en las orillas del bravo
en las calles y las acequias
desde entonces / el olor del miedo
la rabia
se metieron / en esta ciudad
pasan los pájaros huyendo / y permanezco atónita / rumiando este dolor
que se revuelve en mi vientre

31. Beatriz Ramírez Woolrich, desde Coyoacán, México D.F.
Las mujeres asesinadas en algún lugar del mundo son las mujeres asesinadas en Juárez. Y las mujeres asesinadas en ciudad Juárez son todas las mujeres asesinadas en algún lugar del mundo. Me uno a la red que está atenta de lo que sucede con las mujeres en Ciudad Juárez, Somos más de 200 las que estamos atentas

30. Stéphanie Fellay, suiza viviendo en México.
Donde tú sufres, yo sufro. Si no hay sufrimiento, ahí está la muerte: muerte del alma, muerte que es la única que puede, inmutable, lastimar y volver a lastimar porque ya murió. Todas estas muertes, cada día, cada día, cada día, en este país, no son sino el reflejo de una muerte más profunda, que anda por aquí por las calles, una muerte que mejor que la influenza nos contagió, y ya nadie se acuerda cómo empezó ¿el capitalismo salvaje, la inquisición, el colonialismo, los sacrificios humanos? En mi corazón, busco cómo mantener la luz encendida. ¿En qué página están las técnicas de resucitación? ¿Cómo prendo la luz? Ya no hay electricidad, ni linterna, ni cerillos, solo dos pedazos de madera.

29. Lydia Zimmermann. Barcelona. Actriz.
NO
El lenguaje y el cuerpo no van juntos.
En una bifurcación cualquiera, habrá de morir el padre.
Ella no deja de llorar.

Gestos que no ofrecen no brindan no rozan no perdonan.
La cruz en el pecho y las manos sin labores.

28. Alejandra Hernández. Barcelona. Filóloga.
¿Cuántas mujeres vivas hay en Juárez? Tal vez no muchas. Sin embargo, para Hebe de Bonafini, de Madres de Plaza de Mayo, y para mí, las quinientas muertas eran tan importantes como las mil vivas, en las que nadie parece pensar hasta que se convierten en un número o en una cruz rosada en el desierto. Marisela, la presidenta de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, estaba conmovida pero de viaje. En el DF, Vanessa Bauche nunca me atendió. Para la UNAM no necesitábamos ninguna ayuda del extranjero... Quién sabe. Yo sigo contando muertas. Y vivas no sé cuántas hay,

27. Carla Matteini. Madrid.
Siempre que leo algo sobre las mujeres de Ciudad Juárez me brota en la garganta una profunda emoción, la empatía más auténtica y la solidaridad más fuerte. Queridas todas, las más desafortunadas de todas nosotras, víctimas, madres, hermanas, amigas, desde Madrid os envío mis ánimos y mucho calorcito humano a pesar de la lejanía, Qué impotencia no poder hacer más por vosotras. Os quiero, mujeres.

26. Andrea Fuentes de María. Xalapa, Veracruz, México
No sé si la distancia trasciende el dolor,
No sé si la distancia incluso devenga indiferencia,
No sé si la muerte pueda instalarse como lugar común.
Lo que veo es que en Juárez la pérdida de una mujer se tasa como registro.
Pero la distancia aún no me obnubila,
no puedo dejar de ver ilusiones truncadas a mansalva,
Sueños y anhelos segados por un placer enfermizo y vil.
Mantengámonos unidas pues la resistencia nos hermana.
Abracemos a las miles de madres que intentan mitigar su dolor
En este movimiento de fraternidad universal.

25. marina cecilia kohon. Bahía Blanca, Argentina.
Sobre la novela “Algún amor que no mate” de D. Chacón (1954-2003)
DE LAS PRUDENCIAS QUE TRANSITAN CORNISAS
pobrecita Prudencia carga la piel mustia / y los ojos vacíos
caminar arrastrar el yunque / de un amor que es como un buitre
-exige y no se sacia-
no deja ni los huesos
cada paso en la cornisa cercena la carne / el no dado corroe también / es que la virtud pesa / cuando hay que jugarla de esposa inmaculada
-la lágrima seca y la queja escondida-
a cada palabra que le muerde el labio / la niña buena se desarma en su vértice / la cornisa se cierra
-sus pies le susurran al vacío-
decime Prudencia… /¿es a la muerte que sentís? / vos sabés, / cuando no se elige , Prudencia / se empieza a morir.

24. Lola López Mondejar. Murcia, España. Psicoanalista y escritora.
¿Quién se acuerda de estas mujeres? No mueven campamentos de rescate, ni interesan a cientos de periodistas, ni concitan la atención mundial. ¿Quién se acuerda de estas mujeres? Andan ahí, trabajando todos los días, anónimas y discretas, y su muerte pasa tan desapercibida como lo fue su vida.

23. Mariluz Suárez Herrera, DF. Dramaturga.
BERTA: Te lo dije bien claro, José que no renunciaras a Bismark, sólo cambiarás de uno a otro desierto. Pasta de Conchos se comerá la poca energía que te queda. Mejor vámonos para siempre de Chihuahua, donde cada día es más grande el peligro y la desolación. Estoy hasta la madre de escucharte decir que debemos sentirnos orgullosos de que nuestras raíces lleguen de Juárez al centro de la tierra.

22. Elena Lario, Londres. Directora de Cine.
Desde pequeña le habían enseñado a tener miedo: De los hombres, de los profesores muy cariñosos que te pedían quedarte un ratito más, de los hombres que llamaban a la puerta cuando estaba sola en casa... Su infancia era una larga sucesión de terrores hacia los hombres. Y luego se hizo mayor, y creyó que estaba a salvo del miedo. Y un día descubrió que el miedo tenía nombre propio: Ciudad Juárez. Y que allí estaban esos hombres de los que oyó hablar. Pero decidió que no se iba a asustar más, y que era el momento de salir y gritar. !Gritar a los otros hombres a los que no parecía importarle, hasta que ellos tuvieran miedo de sus gritos, de los gritos de todas las mujeres, e hicieran algo por fin!

21. Anna Pantinat, Barcelona. Poeta.
EXCEPTE NOSALTRES.
Algú posa un rèquiem al cassette.
No té so la mort.
Muts, els cadàvers
i els atestats de la policia.
Els criminals,
la família abatuda,
tots callen.

EXCEPTO NOSOTROS. Alguien pone un réquiem en el cassette. / No tiene sonido la muerte. / Mudos, los cadáveres / y los atestados de la policía. / Los criminales, / la familia abatida, /todos callan.

20. Leonor Zozaya Montes
Muchos ánimos a todas. Ojalá que la rendición no exista, pues tras ella puede venir (seguramente venga) la rendición del espíritu, y con ello su muerte.
Vuestras fuerzas son las nuestras, porque todas podríamos estar en vuestro lugar.
Aquí mando, por si sirve, muchos ánimos, todos los que pueda evocar mi mente y todos los que podáis imaginar.
Suerte y un abrazo gigante.

19. Charo Muñoz
Sigues andando, aunque quisieras parar y gritarle al mundo que un mal nacido mató a tu hija, y ni se le busca, ni se le persigue, vive libre para matar de nuevo. Caminas con la vista en el horizonte sin mañana y se te humedecen los ojos al recordarla. Piensas que no hay Dios para las mujeres. Justicia humana, menos.

18. Graciela Sobral, psicoanalista, Madrid, España
El horror de las mujeres de Ciudad Juárez me conmovió tremendamente desde que tuve las primeras noticias. Lo que he podido hacer con eso, desde España, ha sido leer y escribir. Leer y escribir para tratar de entender esa crueldad sin otro fundamento que la satisfacción o el capricho de alguien. Leer y escribir para entender la violencia. En ese recorrido he encontrado un gran libro y un gran escritor: 2666 de Roberto Bolaño. Él hace a su manera un maravilloso homenaje a estas mujeres e intenta acercarse a ese imposible de decir e imposible de comprender.

17. Clara Obligado, España. Escritora
No es fácil hablar de lo que se calla, de la violencia que permanece secreta porque a alguien le conviene que sea así, no es fácil ni siquiera imaginar qué es lo que pasa con las mujeres de Ciudad Juárez porque cualquier imagen implica el horror. Desde España asisto con estupor a estas noticias, y me pregunto durante cuánto tiempo seguirá vigente este maltrato a las mujeres en México que es síntesis y símbolo de lo que sucede en tantas otras partes del mundo. Por la justicia y el esclarecimiento.

16. Edna Ochoa, Guadalajara. Poeta
De la antología La mujer rota. Guadalajara, México: Literalia, 2008.
DE LA MEMORIA DEL VIENTO. Maquila en mi sobaco la noche / el incesante pliegue donde no se responde el brazo / ni la banda que podría ensamblar / el corazón al vaivén de vida
Y ustedes que esperaron tanto / se atreven al desierto ahora / cansadas de grietas de justicia / actas torvos policías y abogados y jueces / y patrones de ciudad de muertas
A pie tras rastros que se olvidó rebullir la arena / entre el amarillo tiempo sin sutura / y aire denso surgen
Los gritos chocan contra la mano / desperdigada inerte y con el bolso / regalo de mis veintitrés ¿recuerdan?
Pero yo no puedo consolarlas
Negra noche donde me dieron a beber el miedo.

15. Elsa Corominas Rodríguez, Barcelona. Crítica teatral.
UNA MUJER MUERTA… Muchas mujeres asustadas, destrozadas, desgarradas por el dolor, con una tristeza infinita, sin ganas de seguir viviendo, con el llanto instalado en sus vidas, derrotadas, abrumadas por la injusticia, indignadas, incapaces de pensar en nada más, desprovistas de sueños, torturadas por miedos y pesadillas, incapaces de volver a caminar solas, inseguras, débiles, perdidas, llenas de coraje, cargadas de odio, incapaces de olvidar… MUCHAS MUJERES MUERTAS…

14. María Dolores García Pastor, España. Escritora y periodista.
MARIPOSAS VIOLETAS. Una nube color violeta sobrevuela Ciudad Juárez. Está formada por miles de mariposas que revolotean. Son las almas de sus muertas que, cansadas de vagar sin rumbo en el limbo de la injusticia, la desesperación y el olvido, han decidido convertirse en frágiles lepidópteros para intentar llegar con sus aleteos hasta algunas conciencias dormidas. ¿Podrá el vuelo de las mariposas acabar con el feminicidio en este lugar? ¿Podrá el efecto mariposa arrastrar con el batir de tantas alas a los asesinos? Mientras tanto, ya se han organizado las primeras expediciones para abatirlas.

13. Mariana Gumá Montalvo. Cubana residente en México. Escritora y traductora.
Una muerta, dos muertas, tres muertas, cuatro muertas……
Lo que no saben ellos es que no mueren, quedan dormidas,
en un suave sopor, y mientras, otras mujeres recogen su estafeta y siguen caminando.
Cómo morirse si son semilleros, si de sus vientres salen frutos y esos frutos también se multiplican en una eterna cosecha de flores.
No pueden matarlas, no pueden matarnos. Por cada muerta una flor y dos mujeres nuevas que siguen caminando.
Un muerta, dos muertas, tres muertas, cuatro muertas….
Y un ejército de sangre nueva que abre camino al andar.

12. Nadia Medina Muro. Xalapa, Veracruz. Promotora de lectura.
Te recuerdo siempre. Tan sonriente, tan entrona, tan sí-se-puede. Te levantabas antes que el sol para ir por el agua, para tu baño y el de tu mamá [no quisiste dejar a tu mamá, siempre tan dependiente de ti] y para el día; mientras, ella preparaba el desayuno para las dos. Tomabas el primer camión, animosa por el amanecer, el pelo estirado en una cola de caballo, la ropa y los zapatos baratos y limpios, el lunch en una mano y la bolsa en la otra. Regresabas en la oscuridad. Tal vez por eso tu mamá te esperaba en la puerta. Y ahí se quedó esa noche, esperando, hasta que el cansancio y el sueño la obligaron a cerrarla e irse a dormir. La mañana para ella fue diferente, por tu ausencia. Preguntó a las vecinas, preguntó al de la tienda, preguntó en el trabajo, preguntó, preguntó…
Ahora, todas preguntamos. Ahora todos preguntamos.

11. Silvia Lázaro Díaz, Andalucía. Escritora.
Llegan los ecos a la red de bandoleras.
Teman los corruptos "femicidas", tres días le quedan.
Cuando perciban el rayo que pincela en naranja a la bruma, sepan los criminales que comienza la cuenta atrás.
Tres, ruina. Dos, impotencia y dolor. Uno, preso deshonrado. Cero, se acabó.
Aunque se esconda el canalla "mata-mujeres", sea rico, político, pobre o poderoso, el rayo lo habrá destrozado.

10. Alícia Gamundi Vilà. Catalunya.
Gracias a las personas que con los ojos cerrados llenos de lágrimas, sin ver y sufriendo la injusticia, no pierden nunca la esperanza de que un día volverán a ver el sol al despertar y la luna al anochecer.
Gracias a las personas que creyeron en una causa justa y libre porque de ellas aprendemos cada día que la vida mereció la pena haberla luchado en nombre de la libertad.

9. Lolita Bosch, Barcelona. Escritora.
Recuerdo la primera vez que escuché hablar de los asesinatos de mujeres en Juárez. Fue una tarde en la Avenida Universidad de la Ciudad de México. Recuerdo estar con unos amigos en un bocho y recuerdo mi cuerpo. Intacto. Y recuerdo también haber tratado de no pensar en la precisa sensación de sentir algo helado. Algo metálico. Eterno. Nunca antes había escrito ese recuerdo. Y eso a pesar de que recuerdo los feminicidios de Juárez. Pero recuerdo el miedo. O recuerdo que vivimos todos callados por vergüenza. Eso también lo aprendí con desagrado desde aquella tarde y de nuevo miré mi cuerpo. Todavía hoy: intacto.

8. Angélica Abelleyra, México. Periodista cultural. México.
Indagar en tu presencia ahora rota, es sumergirse en un remolino inescrutable. Pienso en ti, en tus colores, en tu respiro y temperatura. Te miro de lejos, imagino tus alas, tu espacio y pensamientos. Nada queda. Acaso tu caminar, sola, en medio de tantas preguntas, cúmulo de odios sin sanarse. Vuelvo a ti, a tu reflejo y mis pies no aciertan a andar recto. Un vaivén impide mi sonrisa y un aire turbio alimenta el desconsuelo. Heridas de polvo y tez cansada. No hay luz, sólo fantasmas.

7. Liz Durand Goytia, Ensenada - Baja California. Poeta.
...Ya vienen todas
a entrar en mi osamenta
este andamio de penas
que apenas me sostiene.
Siento bien cómo encaja
en mi mano la otra mano,
la que tampoco tuvo
del pecho de su madre
una vacuna de calostro
contra el designio de ser hembra.

6. Neus Chordà, Barcelona. Jefa de prensa de la editorial ARA LLIBRES
México ¿dolor y muerte? ¡NO! México es LUZ Y VIDA
Juárez ¿dolor y muerte? ¡NO! Juárez es LUZ Y VIDA
Mujer ¿dolor y muerte? ¡NO! Mujer es LUZ Y VIDA

¡ES, SON, LUZ Y VIDA!

Mal que pese a gobernantes, mal que pese a sicarios, mal que pese a quién pese: MÉXICO, JUÁREZ, SUS MUJERES, SUS HOMBRES, SUS NIÑOS... ¡Son y serán LUZ Y VIDA!

5. Bàrbara Sans, Catalunya. Periodista
Malgrat no obres la boca, sento el teu crit.
Tot i els teus ulls clucs, veig el teu esguard atemorit.
El teu puny, tancat, em dona la mà.

Quan l’abisme és just al teu davant,
quan la por és etèria al teu voltant,
només el silenci et reconforta.

Si el teu univers es fa petit
i com més a prop de tu, més astorador,
només un crit:

Mai més l’oblit!

Aunque no abres la boca, escucho tu grito. / A pesar de tus ojos cerrados, veo el reojo atemorizado. / Tu puño, cerrado, me da la mano.
Cuando el abismo está justo delante de ti, / cuando el miedo es etéreo a tu alrededor / sólo el silencio te reconforta.
Si tu universo se hace pequeño / y cuanto más cerca de ti, más desconcertante, / sólo un grito:
!Nunca más el olvido!

4. Patricia de Souza. Perú. Escritora
Fragmento de Tristán, novela por publicar en Barataria, España, y Altazor, Perú.
Tengo la foto de mi madre, un día antes de que tomase el avión para París. Estaba completamente desconcertada. No sé si sentía miedo o era incapaz de imaginarse la distancia que nos separaría luego de mi partida a Europa. Yo llevo una chompa azul que ella me ha tejido medio dormida sobre su cama, haciendo sonar las agujas, inspirándome una enorme ternura. Evité mirarla cuando subía al avión, sentía su cuerpo frágil temblar un poco, su rostro más pálido, mientras sus manos permanecían aferradas al bolso que le había regalado. Cuando el avión despegó creí que estaba sobre una superficie ondulada como la superficie de un mar negro, sentí vértigo, y el espacio infinito me pareció una boca hambrienta. Tenía miedo de morirme al alejarme, de ella, la madre, de verla romper en sollozos, por ese amor apasionado por su hija mayor. El avión tembló por unos instantes en el cielo.

3. Blanca Álvarez, España. Escritora.
Quien asesina a una mujer, asesina sus propias raíces; quien la viola y la maltrata, se viola y maltrata en la misma memoria de su esencia.
Si las mujeres guardamos silencio ante el oprobio de otras, colaboramos en la larga cadena de esclavitud.
Si no miramos, ni escuchamos, ni gritamos, de alguna manera, asestamos otra puñalada sobre sus cuerpos.
Este gineceo silencioso que hemos sido siempre las mujeres, para cuidarnos, consolarnos y apoyarnos, ahora necesita, además, nuestro grito unánime.

2. Isabel Sucunza, Barcelona. Productora de tv.
Hoy es jueves. Como todos los jueves, he acabado de trabajar a la 1 de la madrugada, me he ido a un bar con mis compañeros de trabajo, hemos estado hablando del programa de hoy, hemos acabado de decidir el contenido del de la próxima semana y henos seguido hablando, entre cervezas, de todo y de nada. A las 3 han cerrado el bar. He esperado a un taxi, le he dado al taxista mi dirección, no ha podido llegar con el coche hasta mi calle, porque está en obras; me ha dejado tres calles más allá. He caminado hasta mi portal. No había nadie en la calle. He subido a casa, me he puesto el pijama y me he puesto a dormir. No he tenido miedo. He dormido como un bebé. ¿Lo ven? Esto es lo normal.

1. Fiorella García, Perú. Estudiante.
No vivo en México, vivo en Perú, paso por el puesto de periódicos y veo otra mujer asesinada; mil más, no importa el día, la raza, la edad ni la condición social. Suspiro resignada y me vuelvo a preguntar: ¿Por qué el mundo es Ciudad Juárez? ¿Qué hemos hecho para que nos odien? ¿Qué hemos hecho para que no nos respeten? ¿Qué hemos hecho para que se sientan dueños de nuestras vidas? Me miro de arriba abajo, miro a un chico de mi edad pasar y me doy cuenta de algo muy simple: no es a ellos a quien se lo tenemos que preguntar. Si queremos que cambie tenemos que dejar de callar.

9 comentarios:

  1. Hoy leía de un filósofo que sobrevives cuando dejas huella. Yo quiero apelar a la huella que estas mujeres han dejado en las vidas de las personas que las quieren y exigir la justicia que merecen, que acabe la impunidad, ¡ya!, no vale el rencor hacia los asesinos, vale las herramientas con las que nos entendemos en nuestra especie, ¡a la cárcel el resto de sus días!.

    Charo

    ResponderEliminar
  2. Son tantas las mujeres que han muerto en Juárez que la gente lo siente como algo cotidiano. Han dejado de contarlas, ha dejado de asombrarles, han dejado de extrañarlas, ha dejado de dolerles. La mujer desaparecida será una plegaria más en los ruegos, unas cuantas lágrimas derramadas, una vela más en la iglesia, un expediente más en el escritorio de alguien. Hasta que la encuentren y entonces será un cuerpo mas pudriéndose en el desierto, un caso sin cerrar y una nota más en el periódico. Pasa todos los días. No sorprende a nadie. Sólo a nosotras. Porque no es posible que sólo por ser mujer tengas que vivir con miedo. Sólo por ser mujer se tense cada músculo de tu cuerpo cuando caminas aún a oscuras al trabajo y un coche se acerca demasiado o ves a un hombre caminar en contraflujo. Sólo por ser mujer y vivir en Juárez tengas los días contados y los pasos perdidos.

    Esther Espínola,México DF
    29 de octubre de 2010 11:13

    ResponderEliminar
  3. Tú limpiaste tu sangre, tú misma.
    Me reñías cuando cuando chillaba.
    Me tranquilizabas.
    Me sonreías.

    Como la muerte que azota a cualquiera en el pecho.
    Como ese dolor que sentimos cuando suena un disparo.
    Como esa chica que agachada gritaba y lloraba sus lágrimas al suelo.
    Me gusta todo lo mexicano, me gustan los mariachis, lo picante.
    Y el tono de diez chicos con esos sombreros tan grandes.
    Que cantan al unísono,
    tan sonrientes.
    Algo que no entiendo muy bien.
    Querréis cantar por favor, y muy alto.

    Mariángeles Pedrera.
    Cáceres

    ResponderEliminar
  4. Reflexiones
    Horizontes del Sur

    No puedo expresar el cúmulo de dolor que arremolina en mi alma. La razón no alcanza para entender la degradación humana que experimentamos en esta frontera. Las entrañas desgarradas de esas madres a través de gritos de dolor, de los alaridos agonizantes ahogados en llanto de los padres, del sufrimiento de los hermanos (as), amigos y conocidos, no hizo más que refrendarme que con cada uno de los niños, jóvenes, hombres y mujeres que mueren a diario en esta ciudad morimos también nosotros…

    Guadalupe Salcido.

    ResponderEliminar
  5. ¡¡¡No queremos ni una mujer muerta más en Juárez!!! queremos justicia, queremos que las autoridades se interesen, se sensibilicen, que no hagan corrupción a partir del dolor, por que no hay dolor más grande que una muerte así, arrebatan hijas, arrebatan corazones, arrebatan madres, arrebatan esperanzas, arrebatan vidas.

    Victoria

    ResponderEliminar
  6. Supe de ellas hace 7 años cuando estaba en el DF. Fue en una manifestacion de mujeres vestidas de negro que caminaban sobre Rio Naza, me acuerdo porque me impesionó el silencio de su protesta, sus largos vestidos negros, sus rostros cubiertos con velos. Es tan desolador, las cifra de mujeres muertas sigue creciendo, su duelo nunca termina. Me indigna, me da miedo. No es el México que quiero. No quiero vivir con miedo.
    Zulema

    ResponderEliminar
  7. Ella, una madre migrante asesinada hace justo cinco años, vuelve hablar desde el Mictlán, el inframundo:
    Ya no cabemos aquí de tantas que somos, cada vez llegan más al Departamento que llaman de las Muertas de Juárez. Yo quiero aprovechar este Día de los Muertos, que tan olvidadas nos tiene entre los vivos, para volver a recordar lo que les sigue pasando a muchas de nosotras cuando están en vida y la pierden, se la arrebatan, y después las culpan de su propia muerte: por malvivientes, por provocadoras y últimamente por drogadictas, como quieren hacer creer las autoridades. Después de haber sido torturadas, muchas de nosotras mutiladas y descuartizadas, y también muchas estranguladas, resulta que morimos de sobredosis.
    Están ustedes en la barbarie, aquí en el Mictlán reina la calma de un limbo y a mí me sigue preocupando quién cuida de mi hija a quien dejé de seis meses cuando fui gratuita e inútilmente asesinada y tanto se especuló sobre mi cicatriz de cesárea. Desde mi tumba sin sosiego pido para mi hija y para todos ustedes los que nos recuerdan, que tengan paz y que reine la concordia. Los que nos matan son cada vez más, y por lo que parece, ahora no sólo tener cuerpo de mujer significa peligro de muerte, sino que también ser joven, sin importar el sexo del cuerpo, es vivir bajo una amenaza.

    Isabel Vericat, defensora de derechos humanos

    ResponderEliminar
  8. Lourdes Calderón, psicóloga, Colima, México.

    El vivir día a día con la piel tan erizada
    El vivir tan de cerca y la ves tan desde lejos,
    El vivir casi en carne propia lo que a mi amiga le pasa
    El vivir y volver a vivir no puede ser ajeno, ni verse desde un espejo
    El dolor no es ajeno es compartido contigo

    El sentir rasgarte el alma cuando se acerca el momento
    El sentir y oír tus gritos sin poder contestar nada
    El sentir esa impotencia que me paraliza tanto
    El sentir las piernas tensas sin poder ir a tu lado
    Y abrazarte y arrullarte
    Y decir "no pasa nada"

    ResponderEliminar
  9. LAS MUERTAS DE CIUDAD JUÀREZ


    Revolviendo archivos viejos de esos pueblos y ciudades
    para saber de las muertas de Ciudad Juárez, Chihuahua,
    pues dicen los policías y otras autoridades
    que exageran los que dicen que son 500 muchachas
    que seguro se fugaron, o se fueron de parranda,
    pues ellos no las encuentran, ni tampoco saben nada

    Autoridades corruptas, coludidas con las mafias
    jamás buscan a ninguna, solo se quedan calladas.
    Han sido las propias madres, aun con las amenazas
    quienes han clamado al cielo, para así ser escuchadas
    por muchísimas personas que han apoyado las marchas

    Varios han caído presos, solo chivos expiatorios
    pues los peces importantes, de este manejo asqueroso
    se siguen dando gran vida, con sus jugosos negocios
    a la sombra de los ciegos y al amparo de sobornos

    Las Muertas de Ciudad Juárez, es tema lleno de abrojos
    no olvidemos a las madres que luchan contracorriente
    por encontrar de sus hijas, aunque sean los despojos
    y que seguirán peleando, con el apoyo de todos
    recabando información, que señale al indecente

    ResponderEliminar